Senderismo

El senderismo es una actividad deportiva basada en caminar siguiendo un itinerario determinado. Se acostumbra a realizar por sendas, caminos rurales y vías verdes, aunque también por calles y paseos urbanos sin tránsito de vehículos. Busca acercar a las personas al medio natural y al conocimiento de la zona a través del patrimonio y los elementos etnográficos y culturales. Constituye una simbiosis entre deporte, cultura y medio ambiente. Por todo lo expuesto, es muy recomendable para el envejecimiento activo, motivo por lo que se ha convertido en una actividad de moda en AJANE, cuyo programa recibe el nombre de Senderismo Cultural. Habitualmente la salida es a las 10 h de la sede social de Zabala.

El curso pasado comenzó con un paseo urbano, de recorrido moderado, por Algorta y Andra Mari, visitando tres de los cinco malacates existentes en el municipio. Amable lector, aunque busques el significado de malacate en un diccionario, no vas a encontrar la definición correspondiente a los de Algorta; y eso que hay una plaza con esa denominación, la de Maidagan. Sin embargo, los senderistas de AJANE ya sabemos ahora qué es un malacate, dónde se ubican y para qué sirvieron.

En la siguiente salida, con un poco más de entrenamiento, nos atrevimos a bajar por María Cristina hasta Ereaga, para llegar al faro de Arriluze y conocer la historia de la construcción del muelle que lleva ese nombre.

Repitiendo lo de años anteriores nos dimos un paseo por el Casco Viejo del Botxo, rememorando los tiempos en los que la aldea, luego villa (en 1300) por privilegio de Don Diego López de Haro, pasó de las tres calles iniciales, a las conocidas como Siete Calles.

Otro día subimos hasta el Aula Medioambiental, enclavado cerca del Humedal de Bolue, famoso por el avistamiento y anillamiento de especies de aves.

Paseando por la Galea pudimos conocer parte de la historia del molino de Aixerrota, del fuerte, del faro y, al final, también salieron a relucir los Nummulites y el clavo dorado de Azkorri. ¡Ah!, también vimos, desde el borde del acantilado, el final de la ruta de los malacates en su desembocadura en la cala de Tunelboka.

Fue una pena que la meteorología no nos permitiese charlar adecuadamente sobre la construcción y funcionamiento del Puente Colgante, el que une Areeta y Portugalete, desde 2006 declarado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

De vez en cuando, cuando el destino elegido está un poco lejos para llegar a él solo caminando, utilizamos el transporte público. Esto sucedió el miércoles que nos fuimos a Elorrio, villa natal de San Valentín de Berriotxoa –ayer, 4 de julio, fue su festividad como Patrón de Bizkaia-, donde visitamos el museo dedicado a su memoria y posteriormente la necrópolis de Argiñeta, distante 2 kilómetros del núcleo de la villa.

El paseo desde el Puerto Viejo hasta Arrigunaga, tras subir a Usategi, nos permitió retomar la historia de las fortificaciones que existieron en Getxo, relato que habíamos comenzado en el fuerte de La Galea.La caseta de las bombas de agua ubicada en el humedal de Bolue tiene que ver con la caminata que hicimos por Iturgitxi hasta el lugar donde estuvieron ubicados la balsa y el depósito de aguas que suministraba el preciado líquido a los getxotarras. El regreso lo hicimos bajando hacia la ermita de Santa Ana en Berango.

En esta ocasión volvimos a Bilbao en Metro para recorrer las salas del Museo de Reproducciones, sito en lo que fue la iglesia del Corazón de María. Para llegar a él, tuvimos que pasear desde San Nicolás y Arenal hasta, la zona de san Francisco y Cortes, cruzando la Ría por el puente de la Merced.

El Rialia-museo de la Industria, quizás no es muy conocido, pero seguro que la villa donde se encuentra si lo es: Portugalete. Y llegar no es difícil; el Metro hasta Areeta, caminar hasta el Puente Colgante y después por el paseo de La Canilla de la villa jarrillera.

Otro museo interesante próximo a nuestro entorno es el de Berango, en la línea de la Memoria Histórica, está dedicado al Cinturón de Hierro. Para llegar a él bajamos por Salsidu y continuamos hacia la localidad vecina hasta el monumento a Simón de Otxandatergi. Enfrente, junto a la iglesia, se encuentra la Kultur Etxea y en ella el pequeño museo, compuesto por una única sala, pero con información muy completa. La visita mereció la pena y como remate, el estupendo guía –Aitor Miñambres Amezaga- nos regaló el libro titulado “Berango, in memoriam”, del cual es autor.

No pudimos llegar hasta el castillo de Martiartu, pero lo vimos desde el alto de Larrañazubi. Queda pendiente para el programa del próximo curso.

Para el final del curso, a mediados de junio, dejamos el paseo por el pulmón verde de Barakaldo: El Regato, famoso en tiempos pasados por sus excelentes cerezas. Antes de la comida, muy agradable y en un lugar placentero, tuvimos ocasión de visitar el Centro de Interpretación Histórico y Medioambiental.

Oficialmente AJANE está de vacaciones, y el nuevo programa de Senderismo Cultural comenzará en octubre, pero la actividad física y cultural no ha desaparecido, solo que ahora nos aprovechamos de la oferta del ayuntamiento. Hace unos días estuvimos visitando Punta Begoña y mañana participaremos en “Historia secreta de las rocas de palacio”. Para más adelante, “Azkorri, una playa con magnetismo”.

Antes de poner punto y final a estas líneas, si lo que has leído ha despertado tu interés, no lo será menos si te integras en el estupendo grupo que se ha formado dentro de AJANE, muy sociable; incluso tenemos nuestro whatsapp particular. Esta actividad de AJANE se la denomina Senderismo Cultural.
A seguir disfrutando

Iñaki Fernández Arriaga
(socio nº 91 de AJANE)